lunes, 14 de septiembre de 2009

Silencio

Remanso de paz y armonía recorre mi cuerpo
música orquestal deleita mis oídos
las imágenes son mudas, no hay más que sonidos
sonidos que me hipnotizan los sentidos
y me invitan a viajar hacia el valle de los sueños.

Por el cielo voy volando, con las alas extendidas
lanzo el trino más sonoro que habita en la campiña
¡¡tirrilirrit, rrilit¡¡ gorjeo chirriante y prolongado
soy verdecillo que entre huertos de frutales voy cantando.

Ahora soy rechoncho y saltarín, un petirrojo
que brinca hambriento entre las hojas secas de los pastizales.

Un gusano veo. Me lanzo hacia él
y con un breve ¡¡tic-tic!! lo saboreo y me echo al vuelo.

Vigilante y altanero soy gallo en un corral
¡¡kikiriki!! entono orgulloso. Y responden a mi canto
otros gallos con envidia, desconocen que soy el único dueño del harén.

Ahora vuelo sin alas, silbo sin boca, azoto cuanto rozo
soy brisa fresca y húmeda en el arroyo
¡¡uhhhhhhhh!! no hablo solo ululo
y cayendo ladera abajo a trompicones
me despeño y hiero entre piedras y rastrojos secos
grito ¡¡auxilio!!, mas no me oyen
soy vieja bolsa abandonada por humanos
que no quisieron posarme en mi morada.

Vuelvo al cielo en busca del sol
y en mi viaje a las alturas me convierto en polvo,
en arco iris, y lanzo un estruendoso ¡¡pun-punnnnnnnn!!
soy cohete conmemorando San Andrés
por sus tres días de martirio bajo el cruel imperio de Nerón.

Oigo pasos de un mortal y como lo bueno siempre es efímero
despierto de este mundo fantástico
inmersa en un mar de paz y armonía.
Más volveré a ser verdecillo, petirrojo, viento, bolsa
y cohete algún día.

0 comentarios:


Seguidores

El café de los poetas

El café de los poetas

Archivo del blog

Rincón de firmas

Datos personales

Jovenes Ecuatorianos, miembros de la Casa de la Cultura de la Ciudad de San Francisco de Milagro, en busca de nuevos proyectos, en busca de personas que amen la poesía y lleven el arte de versar en sus venas. Destinados también a organizar Concursos durante todo el año y con ello que todos puedan intercambiar lenguajes poéticos.