martes, 15 de septiembre de 2009

Anochecida Baldía de Miedo Cerval

Desperté sin pasado, cliente en la hospedería.
Dijo su extraño Mosén que me encontró en Los Páramos
boqueando entre médanos, derrelicto en los álamos,
y, buen samaritano, me dio hogaza y sangría.

Monsú Cras es mi anfitrión, su ojo un parche lucía;
los demás invitados, parecían ser del Báratro:
dientes desarrollados en exceso, algún Cátaro,
otro quizás un Picto, gente de auras impías.

Inquietantes, fluviales barbas de lugareños
con portes de lobisón. Y las mujeres fieras,
odaliscas vampiras de subyugante ceño.

Un rogo druídico arde como hipnótica hoguera
expandiendo un incienso compuesto de beleño,
en la chimenea ritual. La Noche, sigue afuera.

El Encantamiento reo me posee. Los cipreses
forman una muralla que impide la intención,
y luego..El Hado..Miedo..porque tras mi evasión,
qué Destino me aguarda por paúles, miasmas y heces.

Al fin y al cabo, mientras recobro la memoria,
advierto que soy un ser más en La Edad Impura,
otro inquilino avieso en El Mesón de La Escoria.

¡Qué importa ser un golem! Un Judas de locura,
otro Holandés Errante sin fantasma y sin gloria.
¡¡Qué importa Quién, un pobre diablo que su vida apura…
…sumergido en La Niebla!!!...
…mecido en Movedizas Ciénagas y fiel al estramonio y la datura…

¡¡¡Oh Mi Triste Posada de Hiel y Arena!!!
¡¡¡¡En ti alberga Europa, Su Tristura!!!!

Vae Victis! (¡¡Ay de Los Vencidos!!),
La Noche, se empeña afuera. “Construiremos nuestras casas
sobre las ruinas
lejos del cementerio
y de los cuerpos muertos /…/
… y quitaremos a quien se ponga en medio.” (HELLO CUCA, 1998)

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Jovenes Ecuatorianos, miembros de la Casa de la Cultura de la Ciudad de San Francisco de Milagro, en busca de nuevos proyectos, en busca de personas que amen la poesía y lleven el arte de versar en sus venas. Destinados también a organizar Concursos durante todo el año y con ello que todos puedan intercambiar lenguajes poéticos.