De repente
mi vida se declina,
en forzada risa
y alma adormecida.
Tiempo de cambio,
la lluvia salpica
las hojas cansinas,
vislumbro colores
que pronto, abrigarán
al próximo Invierno
que se avecina.
Parece un soplo la vida
mi querida niña,
tantos Otoños llenitos de prisas.
Y hoy te preguntas
mirando al espejo,
llegando el Otoño
ciclo de la vida.
Puedes cambiar de forma,
pero no de risa.
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